Tibidabo (Soundscape)

El monte Tibidabo es el punto más alto de la sierra de Collserola. Allí se encuentran el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón, el Parque de Atracciones Tibidabo, y la Torre de Collserola. Un punto rodeado de naturaleza e invadido por el humano. En este apartado se han recogido muestras sonoras del recorrido desde el Funicular Tibidabo hasta el Templo Expiatorio, con un pequeño paseo por la zona.

Los puntos de grabación partieron de un itinerario de senderismo para principiantes. Se escogieron lugares por los que no se suele pasear, a no ser que conozcas los caminos (o tengas el itinerario con la ruta marcada), a excepción de la entrada al Jardins del Viver de Can Borni, y el pico del Tibidabo. El objetivo era encontrar un sitio donde la presencia humana no fuera abrumadora, y así ser capaz de escuchar el paisaje sonoro de la montaña.

Itinerario de la aplicación Alltrails. Las flechas marcan los puntos de grabación.

Sin embargo, no se puede negar que ya desde hace años el humano forma parte de ese paisaje sonoro. El templo y el parque de atracciones datan del año 1901, en más de un siglo la flora y fauna del lugar se habrá adaptado, o exiliado por el colonialismo humano. Lo curioso de las muestras recogidas es que en cualquier lugar que te sitúes, el ruido humano estará presente, y esto implica un silenciamiento de los habitantes naturales de la montaña.

La contaminación sonora se hace notable fuera de la urbe, donde se acude a escuchar los elementos, pero de fondo se siguen escuchando motores.

Punto 1

La gran parte de este audio está dedicada a la espera, y, en consecuencia, a la escucha de un paisaje urbano, en el sentido de un paisaje visual, el skyline de Barcelona, pero acústicamente, pues a pesar del sonido de algunos pájaros y el viento, lo más presente es el hombre.

Aún así, hay lugares con más presencia humana directa, que convive con la naturaleza.

Punto 2: Camí de Can Borni.

El interés de este punto fue el canto de un pájaro que resonaba gracias la pared de la vía del funicular, que calló cuando empecé la grabación, y el sonido del rechinar de la madera de los árboles azotados por el viento.

Más adelante por este mismo camino está la entrada de los jardines, la cual en ese momento estaba cerrada, eso no impedía que los cantos de las aves fuera audible.

Punto 3: Jardins del Viver de Can Borni.

Como era de esperar, dejaron de cantar al poco tiempo de empezar la grabación. No obstante, había que esperar, y mientras tanto tomar muestras de la especie humana, ya como habitante de la zona. Al final del audio se puede apreciar el canto de mi estómago pidiendo alimento.

En la cima, dentro ya del hábitat natural humano, decidí dar un paseo para captar el ambiente sonoro del lugar, donde se junta el parque de atracciones, el Templo Expiatorio y los visitantes que acuden al parque, al templo y a la montaña.

Paseo sonoro Tibidabo

Durante el paseo, y durante todo el recorrido en general, pude apreciar la megafonía del Parque de Atracciones, música y avisos que te sacan del entorno natural para llevarte a un lugar de entretenimiento consumista. Da la sensación de ser un culto al capital, imponiéndose en la punta de la montaña; la cumbre de lo importante.

En el camino de vuelta, y con lluvia acechando, paré en un camino aparente mente recóndito, que pasa cerca del Observatori Fabra. Allí puse la grabadora en busca de un sonido que no pude identificar.

Punto 4: Observatori Fabra

Además de este sonido, que podría ser la madera de los árboles movidos por el viento o algún animal, obtuve el sonido de una lluvia tenue cayendo sobre hojas secas, piedras y el micrófono.

El objetivo de este artículo es servir como punto de partida o una primera muestra para observar el cambio del paisaje sonoro con el tiempo, si mejora o se deteriora; qué y cómo hace el humano para conserva el medio ambiente. La idea es concienciar a la sociedad sobre lo volátil que puede ser un ecosistema por la contaminación sonora.

Punto 4

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