Intimidad

En la asignatura Deep listening y registro del paisaje sonoro, del Máster en Art Sonor, impartida por Mikel Nieto, se nos propuso, como ejercicio final, hacer un mapa sonoro de nuestra intimidad. En este trabajo teníamos completa libertad de ejecución, aunque Mikel dijo: «Con esto conseguiré oír cómo escucháis el mundo.»

Bajo esta premisa reflexione sobre los sonidos de mi entorno a los que voluntaria o involuntariamente les presto atención. Así pues, decidí grabar los sonidos que me infieren en mi día a día; exponer mi forma de escuchar el mundo, aunque desde un punto íntimo: mi casa. Recopilé los sonidos que se escuchan desde las habitaciones de mi actual vivienda y que captan mi atención de forma positiva y negativa, es decir, aquellos que disfruto y que aborrezco.

Lo primero es un audio explicando esos sonidos:

En el siguiente audio se presentan fragmentos de las grabaciones ordenadas cronológicamente. Oiremos lo que oigo a lo largo del día (tengan paciencia).

Por último, todos los audios sin un orden determinado. No hay ninguna voluntad compositiva más que reducir el tiempo del audio anterior.

Durante las presentaciones de los trabajos en clase, surgieron varios puntos de vista de la intimidad, como cada uno concebía la intimidad de un forma, aunque todos compartían la ideas de los/as compañeros/as. A partir de las exposiciones de los demás, me pregunté ¿Qué es la intimidad y cuál es su límite?

Uno de los significados de intimidad que figura en la RAE es: «Zona espiritual íntima y reservada de una persona o de un grupo, especialmente de una familia». Esto define la intimidad como un espacio, algo terrenal, y a las relaciones; además para definir la intimidad hacen referencia a la propia intimidad, siendo redundante. Sin embargo, el significado de íntimo es: «Lo más interior o interno». Entonces, ¿Cómo definimos la intimidad?

Cuando nos ponemos a pensar en la intimidad las primeras ideas que nos vienen a la mente suelen ser relativas a la soledad y a la desnudez, además de actos naturales que suelen tener lugar en el baño. Aquí cabe preguntarnos si la intimidad es realmente lo que pensamos. Si un cuerpo desnudo es algo íntimo, los nudistas ¿niegan la intimidad?, ¿por qué las relaciones (no solo en el aspecto sexual) son íntimas si las vemos en cualquier lado?, ¿es necesario un lugar específico para tener intimidad?

Un compañero se grabó mientras dormía para mostrar su intimidad, pero cuando alguien duerme su entorno sigue despierto, y puede pasar cualquier cosa alrededor, es decir, la intimidad ya no está en lo físico, pues solo hay un cuerpo descansando, si no que ha pasado a un plano psíquico, y creo que este es el punto de partida para definir la intimidad.

La intimidad no tiene que ver con un espacio, y me atrevería a decir que ni si quiera con una persona. La intimidad es completamente arbitraria, depende de cada individuo. Es un fenómeno psicológico vinculado a la vulnerabilidad. Los momentos íntimos de cada uno son aquellos en los que se siente expuesto y vulnerable, por eso la desnudez se relaciona con la intimidad, porque estás completamente expuesto, al igual que la soledad, y en las relaciones se exponen los sentimientos, que pueden ser dañados en cualquier momento, aunque lo íntimo no implica una connotación negativa, y es por esto por lo que se define como espacio, porque la intimidad es un lugar donde esa vulnerabilidad se refugia. Los momentos o lugares íntimos son espacios en los que nos podemos exponer sin miedo a ser atacados, así el baño, o el dormitorio son lugares íntimos, porque son espacios de soledad, y en la soledad solo se está con uno mismo.

En conclusión, creo que las definiciones sobre intimidad no son completamente acertadas, y podría reformularlas diciendo que la intimidad es un espacio donde nos sentimos a salvo. Pero no necesita de un espacio físico, pues se pueden tener momentos de intimidad estando en público. Así pues, la intimidad es un estado o espacio mental en el que nos sentimos a salvo del entorno; es decir, un lugar donde nos sentimos seguros para exponer nuestras debilidades sin miedo a ser dañados.

Durante las presentaciones de los trabajos también se habló sobre cómo cambia el modo de actuar cuando somos conscientes de que nos están grabando, y por tanto, se pierde el objetivo de grabar la intimidad, pues somos conscientes de que vamos a quedar expuestos. Sin embargo, al definir la intimidad como un espacio mental, podemos concebir ese espacio como inexpugnable, y hacernos fuertes allí, siendo capaces de actuar en público de forma íntima: durmiendo, leyendo, relacionándonos, etc. Aunque sin faltas de civismo, preferiblemente.

«Mi espacio vital es gigante, soy un solitario»

Galaxia (2010) – Ozelot (Fernando Valero)

P.D.: No cito fuentes externas dado que no he buscado información al respecto, todo surge de reflexiones propias. Añado el audio completo fregando, que es mi favorito. Espero que lo disfruten tanto como yo.

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